Space Marine 2 no es un shooter. Es una manifestación divina del exceso, un monumento de testosterona pixelada y glorioso metal imperial. Cuando lo inicias, no ves un menú: ves una declaración de guerra al aburrimiento, a los tiránidos y a la idea misma de sutileza. Cada paso que das suena como si mil soles rugieran de aprobación. Cada disparo es una plegaria en calibre .75. Cada golpe de tu Chainsword convierte la materia orgánica enemiga en una lluvia artística de carne y gloria. No hay “sigilo”. No hay “plan táctico”. Hay tú, tu fe y un océano de bichos que gritan en estéreo antes de ser purificados a ritmo de Heavy Bolter. El protagonista no tiene nombre: tiene presencia. Es tan ridículamente poderoso que podría usar un tanque como casco y seguiría pareciendo elegante. Su respiración tiene la densidad moral de un sermón. Cuando corre, los continentes tiemblan. Cuando cae, los herejes hacen cola para morir primero. Visualmente, el juego parece renderizado en pura energía del Trono Dorado. Cada armadura brilla como si estuviera pulida con las lágrimas de los caídos. Cada batalla es una pintura renacentista con 300 litros de sangre y cero misericordia. La música no acompaña: invoca. Space Marine 2 no se juega, se sobrevive. Es una misa en fuego cruzado, un poema escrito con metralla, una sinfonía de destrucción que deja a tus neuronas marchando en formación. En resumen: este juego no es una secuela. Es un exorcismo del alma. Y si no sientes el impulso de gritar “¡POR EL EMPERADOR!” después de cinco minutos, revisa tu pulso.
Un gran juego la verdad, me sorprendió en muchos aspectos, como por ejemplo, los escenarios, los personajes, las batallas contra los jefes y la inmensidad del mapa, que logra hacer que te confundas y no sepas si estas dentro de una misión principal o secundaria. La historia sigue el desarrollo de lo contado en el 7 y ademas de finalizarla en este juego también te explican y responden muchas dudas que quedaron de la anterior entrega. El final del juego es perfecto, Ethan demostrando que no solo es uno de los mejores protagonistas de la saga sino también uno de los mejores protagonistas de los videojuegos, tanto en la anterior entrega como en este se preocupo de buscar, rescatar y proteger a su familia a toda costa, logrando su cometido en las 2 entregas, un final épico y triste a la vez, digno de su desarrollo como protagonista. Hay 2 puntos negativos en este juego, que a pesar de no afectar en gran medida todo lo bueno del juego, es correcto mencionarlos, el primero es que en algunos momentos, sobretodo cuando el protagonista se encuentra rodeado, la jugabilidad es un poco tosca e incluso puedes toparte con algún bug (muy pocas veces me paso), y el segundo es en la parte de la "fabrica", es incluso peor que la parte del barco en RE7, ya que el mapa esta hecho para agobiar y provocarle estrés al jugador. El DLC también es importante, ya que no solo entrelaza las dudas de Rose con respecto a la historia de su padre si no que también desenvuelve el final de Ethan, que se encontraba en una especie de limbo/dimensión alterna, dándole un enfoque paternal en el que el dice que siempre estará para ayudar a su hija, aunque ella no lo vea, otro punto a favor es el inicio de este dlc, ya que tiene semejanza con la jugabilidad y ambientación de la saga silent hill y como punto negativo, no me gusto que repitieran los escenarios del juego base, aunque de todas formas cambian algunos aspectos y por el desarrollo narrativo de este dlc se entiende el porque decidieron usar estos escenarios. Para mi gusto personal esta un escalón por debajo del 7, sin embargo, como ya dije es un muy buen juego, la calificación que le daré al juego base es 8.5/10 y al DLC 8/10.